Talleres Comunicación Comunitaria y Defensa del Territorio


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La iniciativa surge del proyecto de la mesa de trabajo “Defensa del Territorio frente a la explotación exógena” que se inserta en el Encuentro de Comunidades y Organizaciones Sociales de los Pueblos (ECOS de los Pueblos 2012), realizado en Tepoztlán, Morelos. El ECOS es uno de los principales proyectos de Telar de Raíces donde se busca construir acuerdos de colaboración entre distintas organizaciones y comunidades.

Como resultado de las discusiones de esta mesa se planteó la utilización de las herramientas de la comunicación alternativa para fortalecer los procesos locales de defensa del territorio que responden a las dinámicas extractivista y de despojo de sus bienes comunes en beneficio de empresas trasnacionales, particularmente en la región centro del país (Morelos, Puebla, Tlaxcala, Edo. de México y Distrito Federal).

La iniciativa consiste en formar comunicadores comunitarios y colaborar con ellos para realizar material escrito, fotográfico, radiofónico y audiovisual con el objetivo de difundir las problemáticas territoriales y medioambientales que les afectan. Al mismo tiempo se pretende desarrollar una investigación académica sobre estos procesos de despojo para complementar los materiales antes descritos, de manera que se pueda estructurar un documento sólido que aporte a la defensa de sus territorios.

En el caso de esta iniciativa se abordarán los conflictos paradigmáticos de despojo territorial y devastación medioambiental del estado de Morelos (la hidroeléctrica en Huexca, la ampliación de la carretera en Tepoztlán, la mina a cielo abierto en Xochicalco y el proyecto de Casas Geo en el Cerro de la Tortuga), de manera que esta experiencia funcione como el piloto del trabajo que pretendemos desarrollar posteriormente en los otros estados de la región centro del país.

Informes e inscripciones en: telarderaices@gmail.com

Resumen de Relatorías: ECOS de los Pueblos


Le compartimos el resumen de las relatorías de las seis mesas de trabajo de ECOS de los Pueblos 2012. Conoce qué organizaciones sociales participaron en ellas, los temas que discutieron, y los acuerdos que resultaron de las mismas.

Si no las pueden visualizar, descárguelas aquí.

Presentación de ECOS de los Pueblos en la UNAM


Los invitamos a la presentación del Encuentro de las Comunidades y Organizaciones Sociales de los Pueblos (ECOS de los Pueblos) este 9 de octubre en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.


Daremos informacón sobre Tepoztlán, Morelos y su actual lucha en defensa del territorio; los participantes de este año; las conferencias que se llevarán a cabo durante la inauguración; la dinámica y los tópicos de las mesas de trabajo; los talleres de mejores prácticas; los talleres artísticos y culturales abiertos al público en general, y el Festival Cultural Kalpan Chikawak.¡Acompáñanos y entérate de cómo puedes sumar al trabajo!

¡Participa!

Participa en el Festival Cultural Kalpan Chikawak de ECOS de los Pueblos


Se extiende la invitación a todos los artistas, artesanos, y promotores culturales de Morelos, México y el mundo a participar en «El Festival Cultural Kalpan Chikawak ECOS de los Pueblos» en cualquiera de dos modalidades:

  • Préstamos de una obra (gráfica, plástica, fotografía, etc) a fin de ser expuesta en el contexto del encuentro.
  • Donación de una obra (gráfica, plástica, fotografía, etc) a fin de ser expuesta en el contexto del encuentro y vendida, compartiéndo el 50% de las utilidades entre Telar de Raíces, AC. Y el creador.

Ecos de los Pueblos es un proyecto itinerante de dos años de duración realizado por Telar de Raíces Asociación Civil. Su función es abonar a la construcción de acuerdos de trabajo capaces de contribuir a la reconstrucción del tejido social de nuestro país, actualmente desgarrado, a partir de la formación de redes de vinculación y colaboración entre diferentes actores sociales y comunitarios.

Como parte del proyecto, durante el mes de noviembre del presente año realizaremos un evento denominado Encuentro de las Comunidades y las Organizaciones Sociales de los Pueblos, Morelos 2012, en el cual representantes de organizaciones sociales y comunitarias se darán cita para concretar acuerdos tendientes a cumplir los siguientes objetivos:

  • La generación y fortalecimiento de redes de comunicación y colaboración entre organizaciones sociales y comunitarias.
  • El diseño e implementación de proyectos conjuntos de impacto local, regional y nacional entre las organizaciones participantes.
  • La transferencia de conocimienots que contribuyan a mejorar la capacidad de las organizaciones sociales y comunitarias para decidir sobre sus propios asuntos.
  • El rescate y puesta en valor del patrimonio cultural de los pueblos de Morelos y México.

Los tiempos son difíciles para todos aquellos que luchamos diariamente por un mundo mejor para todos, es por ello que apelamos a tu ayuda y solidaridad. Ten por seguro que todos los préstamos y donaciones serán bien recibidos, resguardados y utilizados.

Para participar, los invitamos a llenar el siguiente formulario:

Ampliación de la autopista: -¡un mal necesario!-


De Pedro Flores Palacios

A menudo escuchamos que la ampliación de la autopista es un mal necesario, la primera de las interrogantes sería la de plantear; desde cuando y en qué sentido lógico los males son necesarios. En determinado momento, ¿nos atreveremos a decir que males como el narcotráfico, la contaminación ambiental, los feminicidios, las crisis económicas, las crisis sanitarias, las ejecuciones sumarias, las migraciones y otros tantos males que padecen la sociedad actual son necesarios? La medida más congruente que puede plantear el sentido crítico y maduro de la sociedad Tepozteca es el de analizar; ¿qué tan mal? y ¿qué tan necesario le es a la sociedad en su conjunto la ampliación de la autopista?

Las necesidades argumentadas suelen ser; mayor velocidad de circulación, en donde la necesidad se entiende como la libertad de circular a una mayor velocidad en un mundo particularizado y egoísta, enajenado del entorno en su conjunto. Suele ser este un argumento racional dentro de la lógica del neoliberalismo,  carácter racional de su irracionalidad. Su productividad y eficiencia, su capacidad de incrementar y difundir lo superfluo en necesidad y la destrucción en construcción, el grado en que esta civilización transforma el mundo de los objetos en extensión de la mente y el cuerpo del hombre (…).[1] Aunado a que el concepto de destructividad aplicado a nuestra sociedad (…) está obscurecido y anestesiado por el hecho de que la misma destrucción está íntimamente ligada con la producción y la productividad. Esta última aunque consuma y destruya a los humanos y a los recursos naturales, también incrementa las satisfacciones materiales y culturales alcanzables para la mayoría de la gente. La destructividad en la actualidad pocas veces se manifiesta en su forma sin la racionalización y la compensación apropiada.[2] Es decir que, las satisfacciones materiales suelen ser reconocidas como la propiedad de un automóvil o el uso de celulares con tecnología de vanguardia de donde, las necesidades de la sociedad se convierten en necesidades y aspiraciones individuales, su satisfacción promueve los negocios y la totalidad parece tener aspecto mismo de la razón.[3]

Sin embargo, el neoliberalismo ha tenido una efectividad limitada como una máquina para el crecimiento económico, ha logrado canalizar riqueza de las clases subordinadas a las dominantes. Este proceso ha involucrado el desmantelamiento de instituciones y narrativas en el cual el Estado, con su monopolio de violencia y con sus definiciones de legalidad, juega un rol crucial.[4]

Como resultado palpable de todo esto podemos citar el alto incremento de la tarifas de cuota y el destino de las ganancias. El modo de producción capitalista contemplado desde una perspectiva totalizadora. El objetivo principal de este sistema es la acumulación de capital y la maximización de la ganancia, así como la destrucción entre los hombres y de la naturaleza, por lo tanto: (…) el modo de producción establecido puede sostenerse si aumenta constantemente el volumen de bienes y servicios suntuarios o sea si va mucho más allá de la satisfacción de las necesidades materiales (la satisfacción de estás necesidades requiere de un tiempo cada vez menor), lo cual significa aumentar a la población consumidora (la masa de poder adquisitiva) susceptibles de comprar esos bienes y que generan el incremento sistemático en desperdicio.[5] Acción que suelen argumentar con el incremento de los flujos vehiculares.

La sociedad industrial ha promovido mediante los medios masivos de comunicación una cultura consumista (entiéndase vías rápidas de comunicación) que se encuentra permeada por la satisfacción ligada a la destrucción de la naturaleza. La destrucción de la naturaleza está ligada a su violación (de leyes agrarias, comunitarias, ecológicas y arqueológicas). La búsqueda de nuevas fuentes de energía está ligada al envenenamiento del entorno de la vida. La seguridad va ligada a la servidumbre, el interés nacional al expansionismo global, el progreso técnico a la manipulación y al control de los seres humanos por ejemplo por medio de despensas o restricciones económicas.[6] Por ello el resultado de la lucha en contra de la ampliación de la autopista no sólo está en juego las hectáreas de arboles que se pretenden derrumbar y sepultar bajo el asfalto, sino la integridad de la vida misma en todos sus ordenes.

Por ello es que como herramienta de la lucha tenemos que el límite natural del capitalismo impulsor de la autopista ha sido puesto en evidencia por cierto número de movimientos contestarios: la naturaleza aparece en ellos como una fuerza potencial de transformación social, en la medida en la que constituye la antítesis concreta de su propia integración al proceso de producción capitalista. Y no solamente en el sentido de que las organizaciones de defensa de la naturaleza son una amenaza para los beneficios de la gran industria y para los intereses militares. En la revuelta contra lo nuclear y contra el emponzoñamiento generalizado del medio ambiente, la lucha por la naturaleza es también una lucha contra la sociedad capitalista actual, y su protección es un desafío al capital. [7]


[1] Guzmán P. Jesús I. Casa de Tiempo. En Herbert Marcuse, Eros, Naturaleza y Razón. P. 28.

[2]Op. Cit. P. 28.

[3]Op cit. P. 28.

[4]Harvey, David,  el neoliberalismo com destrucción creativa, revista Memoria Nº 232, p. 26.

[5] Guzmán P. Jesús I. Casa del Tiempo. En Herbert Marcuse, Eros, Naturaleza y Razón. P. 27.

[6]Op.Cit.. P. 27.

[7]  Marcuse, acerca del análisis de Bahro, Universidad Autónoma de Sinaloa, p. 19.

El Oportunidades


De Karina Vara Rodríguez

En el patio se escucha gran escándalo. Se ven filas y filas de gente que cuando termina de salir de una fila se une a otra.

Cierto día pregunté a qué venían.

–A lo de Oportunidades- dijeron.

-¿Y qué es eso del Oportunidades?

-Un apoyo que nos da el Gobierno. Cada mes venimos por nuestro apoyo. Nos miden, nos pesan y nos dan recomendaciones de salud.

Continuo observando y mi curiosidad me lleva a preguntar por el monto que reciben.

Quinientos pesos bimestrales. Si los cálculos no me fallan esto da un total de ¡seis mil pesos anuales!

Las filas siguen avanzando. –¡Ficha 564!- se escucha a lo lejos.

Alguien comenta que está aquí desde las 10 de la mañana y ya pasa del medio día. ¿Cuándo le tocará su turno?

-No queda de otra- comenta alguien más- si no venimos nos quitan el apoyo, siempre es lo mismo: esperar y esperar.

En mis adentros el eco de los seis mil pesos sigue sonando. Quizás ese monto de dinero cuesten los zapatos que calza algún magistrado. O sea, el pago de medio turno de trabajo del presidente municipal.

Cada mes es lo mismo: filas y filas por el Oportunidades.

Las preguntas me siguen surgiendo porque en todo esto jamás se ha encontrado la cara de la “oportunidad”, sino una careta más del paternalismo  gubernamental.

Día con día son menos las oportunidades de empleo, salud o de educación, pero… quizás esos seis mil pesos acallen un poco todo eso.

Seguro Popular “engañoso ” y sus derechohabientes.


 De Liliana L. Mejía Cortés

Es posible que uno de los temas más importantes en México y el mundo sea la salud. Reclamos de diversa índole se han suscitado sobre la supuesta gratuidad de los servicios tan predicados del denominado Seguro Popular.

Resurgen cada día nuevos cuestionamientos sobre la eficacia de los programas impulsados por el gobierno federal. El Seguro Popular ha dejado mal sabor de boca a muchos de los derechohabientes, desde la poca amabilidad, apatía, aires de prepotencia de los encargados y sobre todo la falacia de gratuidad en el servicio.

Como prueba fehaciente en el poblado de Ixcatepec en Tepoztlán, Morelos, donde se llevó a cabo el tramite para nuevos usuarios, surgió la inconformidad de un habitante. Severiano Rojas, un campesino de avanzada edad, discutía ferozmente con uno de los encargados y le exigía que le reembolsaran el dinero que había pagado por la atención de su nieto en un hospital de la ciudad de Cuernavaca.

En el estado de Quintana Roo se suscitó un acontecimiento parecido: tras un reclamo al mismo presidente de la República, Felipe Calderón, el cual se encontraba de visita. Una mujer le reclamaba airadamente un cobro injustificado en el Hospital General de Cancún. Asimismo le cuestionó directamente sobre la supuesta gratuidad de los servicios que él y su gobierno tanto predican.

 

Ante la inminente declaratoria de la cobertura universal de la salud, como el gran logro del sexenio, es necesario informar objetivamente sobre los alcances reales del Seguro Popular.

La propaganda oficial desbordaba en anuncios que afirmaban que todos los mexicanos y mexicanas tendrían la atención médica y medicamentos requeridos y que el servicio incluía mil 400 enfermedades, poco a poco cae en el rubro de una colosal mentira.

Lo que muchos de los derechohabientes ignoran es que en realidad el Seguro Popular sólo cubre el Catálogo Universal de Servicios de la Salud (Causes), que son 275 intervenciones de consulta, urgencias y hospitalización, y nueve padecimientos de gasto catastrófico.

Esto significa que el paciente debe pagar el tratamiento de todas las enfermedades no incluidas en estos rubros. Persiste de esta manera una barrera económica muy importante de acceso a la atención medica de los derechohabientes.

De igual manera, existen varias interrogantes hacia el presupuesto federal destinado al tema de salud y el llamado Seguro Popular, por ejemplo: Los recursos asignados para el tratamiento del grupo de gastos catastróficos fueron 6 mil 873.93 millones de pesos en 2011, dato que contrasta con la asignación de 9 mil 257.8  millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Además cabe señalar que el Fideicomiso de gastos catastróficos disponía de 30.2 millones de pesos en el tercer trimestre del 2011, por lo que no se justifica restringir la inclusión de más enfermedades. De hecho, en el último informe presentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que incluye los resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2009, detectó anomalías por cerca de 3 mil millones de pesos en los recursos que ese año se entregaron a los estados para la operatividad del Seguro Popular.

Es realmente inimaginable que un programa federal que contará para este año con un presupuesto de 430 mil millones de pesos, siga teniendo enormes deficiencias, no solo de caracter social, sino igualmente administrativo.

De los problemas antes señalados, quizás el que mayor descontento de la población es el de Servicios médicos, farmacéuticos y hospitalarios, puesto que los resultados de encuestas recientes, señalan que: 94.8% de los beneficiados encuestados tienen que comprar sus medicinas con recursos propios, sumando el porcentaje de inconformes por el deplorable equipamiento del centro de salud, la falta de médicos, y el tiempo de espera para recibir atención médica. Eso sí, siempre y cuando se consiga una cita. El discurso propagandista sobre la cobertura universal gratuita de la salud dista mucho de nuestra lamentable realidad, a pesar de que año con año son más los afiliados a las enormes listas,  aún quedan demasiadas interrogantes en el aire, que por supuesto no  se dará  esclarecimiento a la gran inquietud de la población, que exige ferozmente su derecho fundamental a una salud digna.