Principales actividades del Eje de Guerra Sucia del TPP


El 2013 ha sido un año de intenso trabajo en el Eje de Guerra Sucia del Tribunal Permanente de los Pueblos. En febrero se realizó la Semana Nacional Contra la Violencia Represiva del Estado que incluyó una conferencia de prensa en Cencos y dos foros (puedes poner un link hacia el video que te mandé, ojalá se pueda subir el video a la página) en los que estuvieron presentes varios académicos y organizaciones sociales y de derechos humanos (Ver: Programa de actividades).

El 28 y 29 de mayo se realizará la Preaudiencia de Desaparición Forzada y Ejecuciones Extrajudiciales en el marco de la Semana Internacional del Detenido Desaparecido, lo cual ha involucrado la vinculación del Eje de Guerra Sucia con las organizaciones que impulsan las actividades de esta Semana desde hace varios años. También ha implicado un gran esfuerzo conseguir el espacio, los recursos y a los jueces morales que participaran en el evento.

Por último, se han realizado varios viajes al estado de Puebla para platicar con las organizaciones y acordar la realización de la Preaudiencia de Represión Política en las instalaciones de la Unión Popular de Vendedores ambulantes “28 de octubre” los días 28 y 29 de agosto.

Segundo Boletín del Eje “Guerra Sucia como violencia, Impunidad y falta de acceso a la Justicia”


TPP logo

Segundo Boletín del Eje “Guerra Sucia como violencia, Impunidad y falta de acceso a la Justicia”  del TPP, Capítulo México.

12 de febrero del 2013

Ver: Primer boletín del Eje “Guerra Sucia…”

En este segundo boletín del eje de “Guerra Sucia como violencia, impunidad y falta de acceso a la Justicia” les compartimos la síntesis del documento: El despojo y depredación de México, el cual contiene la acusación general de la sociedad civil que se realizó ante los jueces internacionales del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP)  en mayo del 2012.

Este documento reúne las acusaciones de los 7 ejes temáticos que conforman el TPP, capítulo México. En él se fundamenta de manera clara y contundente las graves violaciones a los derechos humanos cometidos contra la sociedad mexicana, emanadas de una serie de políticas económicas que, lejos de mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad, la vuelve víctima de múltiples violencias, pobreza, explotación, discriminación e ignorancia, entre otros agravios.

También, dada su importancia para las organizaciones populares, sociales, de derechos humanos, académicos y víctimas de violaciones a los derechos humanos, les hacemos extensivo el dictamen emitido por los jueces internacionales del TPP ante dicha acusación: Libre comercio, violencia, impunidad y derechos de los pueblos en México. Audiencia general introductoria, Ciudad Juárez, Chihuahua, 27-29 de mayo del 2012.

De igual manera les compartimos un promocional en audio sobre el Eje “Guerra Sucia como violencia, Impunidad y falta de acceso a la Justicia” del TPP, capítulo México, en el que se explica (en voz de alguno de sus integrantes) las actividades que se están realizando. Este material incluye una invitación a integrarse a los trabajos del Eje de Guerra Sucia. Por lo cual, les pedimos a los medios de comunicación alternativos y sensibles ante la injusticia, nos apoyen en su difusión.

Audio:  ¿Qué es el Eje de guerra sucia como violencia, Impunidad y falta de acceso a la Justicia”?

En el primer boletín les compartimos el documento: Libre comercio y violenciaelaborado por la Audiencia: “Guerra sucia como violencia, impunidad y falta de acceso a la justicia. Reiteramos que no es un documento acabado y que el objetivo de su difusión en formato de cuadernillo de trabajo es para incentivar a que se problematice y se vuelvan a discutir muchos de los argumentos o afirmaciones ahí expuestas. Esto con el fin de nutrir el documento con la experiencia del movimiento social y con las investigaciones de intelectuales y académicos que así lo deseen hacer con miras a la audiencia del Eje de guerra sucia a realizarse en marzo del 2014.

¿Cómo participar en el Eje de guerra sucia del TPP, capítulo México?

Las aportaciones, críticas o sugerencias sobre el documento elaborado por la audiencia de guerra sucia serán recibidas en el correo de: tpp.guerrasucia.mx@gmail.com

Igualmente, si de manera colectiva o individual, alguna organización o persona quiere sumarse a los trabajos y actividades de la audiencia de Guerra sucia, también en el correo referido se dará toda la información requerida, así como las diferentes fechas para las reuniones del Eje.

Por último, queremos compartirles una entrevista dividida en tres partes donde el periodista e investigador Carlos Fazio explica la participación y el contenido del eje de “Guerra Sucia como violencia, impunidad y falta de acceso a la Justicia” en la Audiencia General Introductoria realizada en Ciudad Juárez, Chihuahua en mayo del 2012.

Entrevista a Carlos Fazio:

Blog del Eje de Guerra sucia

El continente de bronce.


Ponencia de Tulio Agrícola

“520 años de mestizaje/globalización: ¿Lucha o Resistencia?”, Casa de Cultura
Comunitaria Teteshka, 12 de octubre de 2012.

El abrazo, de González Camarena

El continente de bronce.

Retomo la metáfora de Vasconcelos en su espíritu cosmopolita para referirme a esta tierra, sin duda compleja aleación que no termina de forjarse bajo los rudos golpes del mestizaje.

Es el motivo que nos reúne en esta conmemoración, el ser de ninguna parte siendo en este instante, dentro de un perenne torbellino de identidades, hora indio, hora español, negro, chino… son tan hondas nuestras raíces que peligran en la espesa negrura de nuestro olvido. Hoy, hace quinientos veinte años que el almirante genovés profanó con sus plantas nuestro suelo, un centenar de fuegos nuevos habrían ya ocurrido de no extinguirse el sol de movimiento. Pero el encuentro era inminente, como fatales fueron sus efectos: sembrado está el subsuelo por uno de los mayores genocidios nunca olvidados y, si bien, lapidados yacen sus genios, sus flores y sus cantos persisten a la erosión del tiempo.

¡Oh flores que portamos,

oh cantos que llevamos,

nos vamos al Reino del Misterio!

¡Al menos por un día estemos juntos, amigos míos!

¡Debemos dejar nuestras flores,

tenemos que dejar nuestros cantos:

y con todo la tierra seguirá permanente!

¡Amigos míos, gocemos: gocémonos, amigos!

La vida pasa… poema náhuatl.

 

Conmemorar es convivir con la memoria, para ahuyentar los espectros de nuestros prejuicios y abrir la mente al aire refrescante de la historia. Cierto es, nada hay que festejar y, según indican estos nuestros tiempos, más nos valdría abrazar el mismo fatal destino si no estuviésemos obligados a recordar, como indica la vetusta sentencia de Sileno. El camino a nuestros recuerdos se encuentra cruzado de falsos atajos, que no hacen errar; así, aparecen las quimeras ideales de la utopía indiana y la misión civilizatoria ibérica en ambos extremos de estas ficciones. Peligrosa fragilidad la del intelecto abandonado a la contemplación de estas preconcepciones.

¿Qué altura moral concederemos al mexica, espartano del nuevo mundo, con el apetito voraz de todo imperio, que con Ilhuicamina a la testa impuso el yugo al Anáhuac entero?  ¿Qué puede redimir al filibustero castellano, santurrón avaro que sin el concurso de totonacas, tlaxcaltecas, otomíes y chalcas hubiera terminado por exhalar su último suspiro en Otumba? Al parecer, ambos, vencedor y vencido, compartieron la patología propia de todo cataclismo: la xenofobia.

Prevenidos estamos, pues, de inclinarnos por alguna de las partes sin considerar previamente la evidencia forense. Don Justo Sierra describió el encuentro de estos mundos como la colisión entre una fina vasija de barro y un caldero medieval; podemos fácilmente concluir el resultado del impacto mas, difícil resulta reconstruir el siniestro.

La fina cerámica anahuaca.

Si algo despierta la evocación de la civilización precolombina en nuestro ánimo, es añoranza. ¿Cómo no embriagarse de tan colosal esplendor? El florecimiento de la astronomía y la triada por ella engendrada: el cálculo vigesimal, la cuenta calendárica y el urbanismo trazado en emulación del cosmos; la cuasi perfección de su orden social, tan esmerado en el cultivo de su juventud; la simbiosis entre su ingeniería y el ambiente; así como su delirante estética, plasmada en monumentos, textos y ajuares de exquisito arte. Elementos todos que nos enervan como los floridos perfumes que hacían las delicias del señor de Texcoco.

Tengo para mí que la mayor cumbre de esas culturas fue su organización gentilicia. El calpulli resplandece en la genialidad de su sencillez: como instancia de decisión sobre el destino de sus paisanos, se fundaba en la sabia dirección de sus ancianos, que en consejo permanente atendían por igual asuntos prediales, pecuniarios y judiciales, siempre en presencia de la asamblea popular y apoyándose, para la ejecución de su mandato, en el calpuleque o pariente mayor, personaje de reputación probada entre los vecinos, cuya encarnación más apreciada tenemos en el general Zapata.

Triste debió ser la inserción del tecuhtli, agente de la administración señorial y representante del huey tlathoani, déspota –como no podía dejar de ser– en el autoritario sistema mexica:

Si los de la Triple Alianza los motejaron [a los tlahuicas] de gente “muy tosca y de muy basto frasis” (rudo lenguaje), según aclara Fray Diego Durán, también se usaba su gentilicio como insulto, lo mismo que el de otros pueblos igualmente sojuzgados por los mexicas y sus aliados. Tales apreciaciones muestran el desprecio de los dominadores hacia los pueblos que explotaban y de cuyos productos vivían.

Sotelo Inclán, Raíz y razón de Zapata, cap. II

Si enfocamos nuestra observación sobre el pueblo hegemónico al momento de la invasión europea –acto ineludible por ser del cual mayor abundancia de testimonios, descripciones y vestigios conservamos– encontraremos una vigorosa potencia en expansión, que no vacilaba en imponer el orden matemático del universo, que su doctrina le había revelado. Como guardianes del quinto sol, justificaban el régimen tributario que pesaba sobre los pueblos comarcanos con la mismísima prevalencia del  cosmos:

Cada prisionero que toma el azteca es una estrella que debe ser sacrificada al Sol, para alimentarlo con la sustancia mágica que representa la vida, y para fortalecerlo en el divino combate; y el hombre-estrella que es sacrificado, pintado de blanco el cuerpo y con un antifaz negro, que significa la noche estrellada, irá a reforzar la vida del Sol.

Alfonso Caso, El pueblo del Sol, cap. homónimo.

Como es de verse, no eran nimios los motivos que decidieron a estos grupos humanos a enrolarse en las huestes del malinche, en pos de una emancipación más prometida que lograda.

El cihuacóatl Tlacotzin luego respondió [a Cortés]:

Oh, príncipe mío, oiga el dios esto poco que voy a decir. Yo el mexicatl, no tenía tierras, no tenía sementeras, cuando vine acá en medio de los tepanecas y de los de Xochimilco, de los de Aculhuacan y de los de Chalco; ellos sí tenían sementeras, sí tenía tierras. Y con flechas y con escudos me hice señor de los otros, me adueñé de sementeras y tierras.

Igual que tú, que has venido con flechas y con escudos para adueñarte de todas las ciudades. Y como tú has venido acá, de igual modo también yo, el mexicatl, vine para apoderarme de la tierra con flechas y con escudos.

Visión de los Vencidos, cap. XIII

El barbarismo invasor.

Si el Anáhuac mexica se encontraba en su cenit, el imperio español apenas se esbozaba en los confines de la mar océano, más imperial que Castilla, Aragón extendía su influencia sobre el Mediterráneo, antiguo seno de la cultura occidental en vísperas de ser desplazado por la cuenca atlántica, umbral de la modernidad, sus horrores y sus maravillas.

Ancladas sus mentes en el sopor medieval, los auto nombrados conquistadores prolongaron su cruzada contra los moros a estas latitudes. Ocho siglos de guerras religiosas los curtieron para invadir y despojar en nombre de su dios y de su rey:

De parte del rey, don Fernando, y de su hija, doña Juana, reina de Castilla y León, domadores de pueblos bárbaros, nosotros, sus siervos, os notificamos y os hacemos saber, como mejor podemos, que Dios nuestro Señor, uno y eterno, creó el cielo y la tierra, y un hombre y una mujer, de quien nos y vosotros y todos los hombres del mundo fueron y son descendientes y procreados, y todos los que después de nosotros vinieran. […]

Uno de los Pontífices pasados […], como señor del mundo hizo donación de estas islas y tierra firme del mar Océano a los dichos Rey y Reina y sus sucesores en estos reinos, con todo lo que en ella hay, según se contiene en ciertas escrituras que sobre ello pasaron, según se ha dicho, que podréis ver si quisieseis. […]

Por ende, como mejor podemos, os rogamos y requerimos que entendáis bien esto que os hemos dicho, […] y reconozcáis a la Iglesia por señora y superiora del universo mundo, y al Sumo Pontífice, llamado Papa, en su nombre, y al Rey y reina doña Juana, nuestros señores, en su lugar, como a superiores y reyes de esas islas y tierra firme, por virtud de la dicha donación y consintáis y deis lugar que estos padres religiosos os declaren y prediquen lo susodicho. […]

Y si así no lo hicieseis o en ello maliciosamente pusieseis dilación, os certifico que con la ayuda de Dios nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia y de Sus Majestades, y tomaremos vuestras personas y de vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos, y como tales los venderemos y dispondremos de ellos como Sus Majestades mandaren, y os tomaremos vuestros bienes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen; y protestamos que las muertes y daños que de ello se siguiesen sea a vuestra culpa y no de Sus Majestades, ni nuestra, ni de estos caballeros que con nosotros vienen.

López de Vivero, Requerimiento de la Monarquía Española, c 1500

Su presencia tuvo un marcado carácter providencialista, apuntalado en la conquista espiritual llevada a cabo por las órdenes religiosas. Ambiguo estatus el de los frailes, simultáneamente defensores de los indios, estudiosos de sus lenguas, primeros etnólogos de este continente; pero también capellanes del invasor, sensores de los vestigios paganos y apologetas de la destrucción de la sabiduría endémica, reemplazándola con el fundamentalismo católico, tan propenso al suplicio de la carne.

Empero, sería negligente acentuar la leyenda negra que pesa sobre los anales hispánicos sin reconocer que además de sus hecatombes, importó también fabulosos elementos del viejo mundo: la raíz africana de nuestro linaje, frecuentemente omitida en la conciencia; flora y fauna de los confines de la Tierra que, si bien causaron en su momento estragos ecológicos, contribuyeron a la mega diversidad biológica de nuestros suelos y de nuestra gastronomía; y el lenguaje árabe, que arribó también para sedimentarse en nuestra comunicación.

Los que han querido fundar la justicia de la independencia en la injusticia de la conquista, sin pararse a considerar todos los efectos que ésta ha producido, no han echado de ver que de esta manera dejan sin patria a las dos terceras partes de los habitantes actuales de la República, y a ésta sin derechos sobre todos aquellos inmensos territorios que no dependieron del imperio mexicano y fueron agregados a la Nueva España por la ocupación bélica que de ellos hicieron los españoles […]. Tito Livio creía que se debía a la antigüedad la licencia de usar de las ficciones de la mitología, para ennoblecer la fundación de las naciones. La mexicana no necesita de ficción alguna para poder enorgullecerse de su origen. Formada por la mezcla de los conquistadores y de los conquistados, deriva su principio, en cuanto a los primeros, de una nación que en aquélla época era la primera de Europa, cuyas armas eran respetadas por todas las demás naciones, en todo el esplendor de su literatura y de sus artes; y en cuanto a los segundos proceden de unos pueblos guerreros, que supieron defender su libertad con heroísmo, y que si cayeron por efecto más de sus propias disensiones que de una fuerza extranjera, esta caída fue honrosa y nada hay en ella que no los llene de gloria.

Lucas Alamán, Disertaciones sobre la historia de la República Mexicana. 

El alumbramiento de nuestra nación.

Como la violenta caída de un asteroide, así se introdujo la simiente europea en Tonantzin. La gestación duró tres siglos y el doloroso parto toda una centuria, pero nacimos. Desnudos e indefensos en medio de un mundo egoísta, que ya resentía el optimismo de las ideas de progreso, los pueblos latinoamericanos rompimos las cadenas ibéricas para ser despojados nuevamente.

Se trata de la historia de un pueblo que, al asumir la responsabilidad de su independencia, se vio en la necesidad apremiante de constituirse o si se quiere, de proponerse a sí mismo un proyecto de vida para el futuro. Pero, y esto es lo peculiar y decisivo, en una circunstancia histórica que le era extraña por la presencia y presión de un mundo del que había permanecido aislado. Nada de arbitrario, por tanto, que para satisfacer aquella necesidad se le ofrecieron, aunque en conflicto, dos únicos caminos: el de persistir en la tradición o el de abrazar la aventura de la modernidad. Sin embargo, como ambas vías reclamaban el reconocimiento de su legitimidad, la disyuntiva que se la planteó implicó una contradicción interna que redujo a ambos programas a la imposibilidad de actualizarse plenariamente. Y así y por eso, desde la independencia nuestra historia se ha debatido en un dilema que recuerda el de Hamlet: querer ser de un modo y no quererlo hacerlo cabalmente.

Edmundo O´Gorman, México, el trauma de su historia, cap. final.

Empero, no nos permitamos optar por la desolación, no ahora que nos debatimos en una encrucijada global análoga a la que hoy remembramos. El futuro no se presenta halagüeño, la crisis atraviesa cada instancia de nuestra realidad, cuyo deplorable estado deriva de esta imposición tantas veces reiterada: la cultura occidental que constriñe a sus semejantes, homologándolas al american way of life, gélido aliento del capitalismo y espejismo deseado por los menos cautos, que arrebata las entrañas minerales de nuestra madre Tierra, inunda sus valles y saquea sus bosques; es ahora cuando las mujeres y los hombres de maíz debemos levantarnos en defensa de nuestra madre, de la tierra que nos nutrió, del aire que nos dio aliento. El bagaje de conocimientos, saberes, prácticas y costumbres que dota de identidad a las comunidades, así como el conjunto de sus expresiones materiales, tecnológicas, arquitectónicas y artísticas, que son manifestación tangible de esa misma identidad, es un patrimonio en constante renovación y reelaboración, al cual podemos y tendremos que recurrir como alternativa de lucha contra el adversario común.

El Oportunidades


De Karina Vara Rodríguez

En el patio se escucha gran escándalo. Se ven filas y filas de gente que cuando termina de salir de una fila se une a otra.

Cierto día pregunté a qué venían.

–A lo de Oportunidades- dijeron.

-¿Y qué es eso del Oportunidades?

-Un apoyo que nos da el Gobierno. Cada mes venimos por nuestro apoyo. Nos miden, nos pesan y nos dan recomendaciones de salud.

Continuo observando y mi curiosidad me lleva a preguntar por el monto que reciben.

Quinientos pesos bimestrales. Si los cálculos no me fallan esto da un total de ¡seis mil pesos anuales!

Las filas siguen avanzando. –¡Ficha 564!- se escucha a lo lejos.

Alguien comenta que está aquí desde las 10 de la mañana y ya pasa del medio día. ¿Cuándo le tocará su turno?

-No queda de otra- comenta alguien más- si no venimos nos quitan el apoyo, siempre es lo mismo: esperar y esperar.

En mis adentros el eco de los seis mil pesos sigue sonando. Quizás ese monto de dinero cuesten los zapatos que calza algún magistrado. O sea, el pago de medio turno de trabajo del presidente municipal.

Cada mes es lo mismo: filas y filas por el Oportunidades.

Las preguntas me siguen surgiendo porque en todo esto jamás se ha encontrado la cara de la “oportunidad”, sino una careta más del paternalismo  gubernamental.

Día con día son menos las oportunidades de empleo, salud o de educación, pero… quizás esos seis mil pesos acallen un poco todo eso.

Seguro Popular “engañoso ” y sus derechohabientes.


 De Liliana L. Mejía Cortés

Es posible que uno de los temas más importantes en México y el mundo sea la salud. Reclamos de diversa índole se han suscitado sobre la supuesta gratuidad de los servicios tan predicados del denominado Seguro Popular.

Resurgen cada día nuevos cuestionamientos sobre la eficacia de los programas impulsados por el gobierno federal. El Seguro Popular ha dejado mal sabor de boca a muchos de los derechohabientes, desde la poca amabilidad, apatía, aires de prepotencia de los encargados y sobre todo la falacia de gratuidad en el servicio.

Como prueba fehaciente en el poblado de Ixcatepec en Tepoztlán, Morelos, donde se llevó a cabo el tramite para nuevos usuarios, surgió la inconformidad de un habitante. Severiano Rojas, un campesino de avanzada edad, discutía ferozmente con uno de los encargados y le exigía que le reembolsaran el dinero que había pagado por la atención de su nieto en un hospital de la ciudad de Cuernavaca.

En el estado de Quintana Roo se suscitó un acontecimiento parecido: tras un reclamo al mismo presidente de la República, Felipe Calderón, el cual se encontraba de visita. Una mujer le reclamaba airadamente un cobro injustificado en el Hospital General de Cancún. Asimismo le cuestionó directamente sobre la supuesta gratuidad de los servicios que él y su gobierno tanto predican.

 

Ante la inminente declaratoria de la cobertura universal de la salud, como el gran logro del sexenio, es necesario informar objetivamente sobre los alcances reales del Seguro Popular.

La propaganda oficial desbordaba en anuncios que afirmaban que todos los mexicanos y mexicanas tendrían la atención médica y medicamentos requeridos y que el servicio incluía mil 400 enfermedades, poco a poco cae en el rubro de una colosal mentira.

Lo que muchos de los derechohabientes ignoran es que en realidad el Seguro Popular sólo cubre el Catálogo Universal de Servicios de la Salud (Causes), que son 275 intervenciones de consulta, urgencias y hospitalización, y nueve padecimientos de gasto catastrófico.

Esto significa que el paciente debe pagar el tratamiento de todas las enfermedades no incluidas en estos rubros. Persiste de esta manera una barrera económica muy importante de acceso a la atención medica de los derechohabientes.

De igual manera, existen varias interrogantes hacia el presupuesto federal destinado al tema de salud y el llamado Seguro Popular, por ejemplo: Los recursos asignados para el tratamiento del grupo de gastos catastróficos fueron 6 mil 873.93 millones de pesos en 2011, dato que contrasta con la asignación de 9 mil 257.8  millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Además cabe señalar que el Fideicomiso de gastos catastróficos disponía de 30.2 millones de pesos en el tercer trimestre del 2011, por lo que no se justifica restringir la inclusión de más enfermedades. De hecho, en el último informe presentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que incluye los resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2009, detectó anomalías por cerca de 3 mil millones de pesos en los recursos que ese año se entregaron a los estados para la operatividad del Seguro Popular.

Es realmente inimaginable que un programa federal que contará para este año con un presupuesto de 430 mil millones de pesos, siga teniendo enormes deficiencias, no solo de caracter social, sino igualmente administrativo.

De los problemas antes señalados, quizás el que mayor descontento de la población es el de Servicios médicos, farmacéuticos y hospitalarios, puesto que los resultados de encuestas recientes, señalan que: 94.8% de los beneficiados encuestados tienen que comprar sus medicinas con recursos propios, sumando el porcentaje de inconformes por el deplorable equipamiento del centro de salud, la falta de médicos, y el tiempo de espera para recibir atención médica. Eso sí, siempre y cuando se consiga una cita. El discurso propagandista sobre la cobertura universal gratuita de la salud dista mucho de nuestra lamentable realidad, a pesar de que año con año son más los afiliados a las enormes listas,  aún quedan demasiadas interrogantes en el aire, que por supuesto no  se dará  esclarecimiento a la gran inquietud de la población, que exige ferozmente su derecho fundamental a una salud digna.

Participación ciudadana y ECOS de los Pueblos


De  Mariana Gutiérrez

En los últimos meses se ha hecho un énfasis particular en la necesidad de mayores y mejores mecanismos de participación ciudadana en México, en gran parte fomentado por la coyuntura electoral por la que atravesaba el país. Hubo también quienes le daban una menor importancia a la coyuntura y un mayor peso a la participación constante, para que el ciudadano no sólo se limitara a emitir un voto cada vez que se presentaran elecciones; o bien, hubo quienes no creían en el proceso electoral actual como un mecanismo democrático dada la condición del sistema político o de las mismas instituciones, y sobre ese diagnóstico basaban la promoción de utilizar mecanismos alternos.

Lo cierto es que en México, la participación ciudadana, política o no, es baja. Si se considera además las aparentes limitaciones que tiene el Estado para proveer o garantizar ciertos servicios o derechos en todas las localidades del país (de los cuales hoy en día el más preocupante es el de seguridad), existe un claro hueco que debe llenarse para empezar a resolver los problemas que aquejan directamente a la sociedad. En este hueco entra la sociedad civil organizada.

Desde el primer Foro Social Indígena (México D.F., 2009), se buscó generar un espacio abierto a un sector de la población sistemáticamente marginada para que, en conjunto, pudiesen comprender los problemas de manera holística, compartir experiencias, fortalecer la cooperación entre ellos, y así hacer frente a los problemas más grandes de sus comunidades. El segundo Foro (Guerrero, 2010), llevado a cabo en la región de la Montaña, aunque con una participación más amplia, continuó con el mismo tipo de trabajo basado en el diálogo.

Estos dos foros sociales son ejemplos de mecanismos alternos de participación ciudadana. Y también se hizo política, desde la definición y construcción de conceptos como educación, cultura, identidad, desarrollo, sustentabilidad, etc., a través del diálogo horizontal y participativo. Nos concientizamos, acordamos, y proyectamos posibles soluciones y esperanzas.

ECOS de los Pueblos surge como un proyecto que busca continuar e impulsar el trabajo realizado en los dos Foros Sociales Indígenas pero transformando la dinámica de trabajo para llevar los acuerdos de cooperación y vinculación a la acción. Rebasa el foro de discusión para engendrar acuerdos de cooperación que se puedan concretar en proyectos de impacto participativos, viables, y sustentables. Fortalece los talleres impartidos a la par de las mesas de trabajo, considerados como un gran acierto del segundo Foro Social Indígena; incorpora un proyecto cultural con mayor peso en el evento; y plantea procesos específicos en la preparación y en el seguimiento del trabajo a realizar. Así, el Encuentro es un proyecto que se desarrolla a lo largo de 4 distintas fases, con una duración total de dos años, para potencializar el trabajo y tener una mayor incidencia en la solución de problemas sociales.

Los invitamos a conocer el proyecto, y a unirse. Todavía se necesitan incluir muchas manos, visiones y talentos para lograr desarrollar el potencial de un encuentro como ECOS.