Mesas de trabajo

Las mesas de trabajo son uno de los elementos fundamentales del encuentro, ya que en ellas se desarrolló la mayor parte del trabajo entre los participantes con mira a generar posibles acuerdos, proyectos o alianzas que redunden en un beneficio colectivo.

Estas mesas se desarrollaron en torno a diferentes ejes temáticos que coincidan con el contexto y la coyuntura del país, es decir, las cuestiones que en determinado momento estén afectando más la vida de todos, ya sea a nivel individual (como sociedad), a nivel comunitario u organizativo.

Es indispensable señalar las diferencias con las mesas de trabajo de los dos Foros anteriores. El cambio en el nombre indica lo más importante. Ya no son mesas de discusión, sino de trabajo. El objetivo de las mesas es obtener acuerdos concretos de cooperación entre las diferentes organizaciones, aportando cada quien desde su experiencia y sus capacidades.

Los ejes de las mesas de trabajo son:

  1. Patrimonio cultural: preservación y reproducción.
  2. Democracia: participación política ciudadana.
  3. Territorio: defensa frente la explotación exógena.
  4. Violencia sistémica: seguridad ciudadana.
  5. Economía solidaria: mercados alternativos.
  6. Derechos Humanos: educación digna, integral y adecuada.

1. Patrimonio cultural: preservación y reproducción. El bagaje de conocimientos, saberes, prácticas y costumbres que dota de identidad a las comunidades, así como el conjunto de sus expresiones materiales, tecnológicas, arquitectónicas y artísticas, que son manifestación tangible de esa misma identidad, es un patrimonio en constante renovación y relaboración, según el caminar propio de cada comunidad y las nuevas relaciones que establece con su entorno, manteniendo siempre un núcleo auténtico que le da sentido y cohesión durante su desarrollo. Cuáles son los reservorios más adecuados para esta riqueza, cuáles los medios más eficientes para difundirla y reproducirla en el espíritu de todos sus beneficiarios, cuáles los obstáculos de esta labor… Estos son los asuntos que queremos abordar con nuestros compañeros participantes.

2. Democracia: participación política ciudadana. A lo largo de la historia de nuestro país, desde su nacimiento como Estado independiente hasta su supuesta consolidación democrática, el pueblo ha tenido poca participación en la toma de decisiones sobre el México que le hubiese gustado construir, y esas pocas veces en las que sí lo ha hecho, se han generado por la fuerza, en gran medida por el descontento generalizado de la gente frente a las decisiones injustas de unos cuantos. La estructura de toma de decisiones sostenida por el Estado a través de los distintos gobiernos y las instituciones que deberían garantizar la representatividad, la legalidad y la legitimidad democráticas no han cumplido con ese papel, por falta de voluntad o porque sus objetivos reales son otros. Las luchas populares que nacen por doquier desde hace muchas décadas así lo demuestran, desde la Revolución mexicana, pasando por el movimiento de 1968, las guerrillas de los sesentas a los ochentas, el EZLN, hasta las presentes manifestaciones de jóvenes, se llamen 132 o no; sin olvidar muchas otras luchas menos visibles, pero no por ello menos importantes.

En este espacio de reflexión y lucha trataremos de construir una alternativa desde las organizaciones populares que reafirme la importancia de la participación política permanente de todos y todas para la consolidación de una democracia real, pues sin esta participación constante, la posibilidad de caminar hacia el México que todas y todos queremos es una ilusión.

3. Territorio: defensa frente la explotación exógena. En las últimas décadas, a partir de la instalación del modelo neoliberal o extractivista en nuestro país, se ha intensificado la intervención tanto de las empresas como del Estado sobre la gestión de los bienes naturales, el agua, los bosques y la tierra para su explotación capitalista y para la creación de infraestructura que responda a las necesidades el capital y no a los verdaderos dueños de estos bienes. Utilizando el discurso del desarrollo y del progreso se intenta imponer a las comunidades, sin consultarlas, megaproyectos que implican la pérdida de sus recursos naturales, de sus medios de subsistencia, su ambiente, así como la modificación de su forma de vida. En otras palabras significa el despojo de su territorio. Frente a esta situación la mesa de “Territorio: defensa frente a la explotación exógena” del ECOS de los Pueblos, se planteará la convergencia de distintas comunidades de la región centro del país, que se encuentran en un conflicto debido a la construcción de infraestructura y/o de urbanización ya que son estas dos formas de megaproyectos los que imperan en esta zona y que ponen en peligro el territorio de las comunidades afectadas.

El objetivo de la mesa será en un principio que las comunidades afectadas se conozcan y compartan sus visiones del problema, para después organizar una campaña de difusión de las consecuencias socioambientales que tiene la construcción de estos megaproyectos que van enfocados al crecimiento de la Ciudad de México y su conexión con los alrededores. Esta campaña podrá informar sobre las consecuencias que provoca la apuesta de los gobiernos federal y estatales hacia un modelo de expansión de las ciudades, de urbanización y de desprecio de la vida rural. Dicha campaña coordinada podrá servir como el inicio de una articulación entre las organizaciones del centro del país que están siendo afectadas por proyectos muy similares.

4. Violencia sistémica: seguridad ciudadana. De entre los múltiples tipos de violencia que existen en la actualidad la violencia sistémica se distingue por tener su origen en las contradicciones inherentes al sistema capitalista, lo cual explica que el Estado mexicano haya sido omiso frente a ella, pero sobre todo, que la haya incentivado por comisión o aquiescencia. De esta situación ha surgido la necesidad de generar mecanismos de seguridad ciudadana que hagan frente al narcotráfico, la trata de personas, a la violencia contra los migrantes, el pueblo organizada y otros sectores de la sociedad.

En este sentido, la mesa de Seguridad ciudadana contra la violencia sistémica está enfocada en la creación de proyectos de cooperación concretos que emanen y se apoyen en la ciudadanía. En este ECOS de los Pueblos el esfuerzo estará enfocado en contrarrestar la Guerra Sucia que el Estado mexicano ha desatado en contra del pueblo mexicano y así permitir, entre otras cosas, que las organizaciones y ciudadanos puedan trabajar en transformar la realidad nacional.

5. Economía solidaria: mercados alternativos. Ante la creciente voracidad de los mercados internacionales y de las inmensas desigualdades existentes, es necesario erigir e impulsar vehementemente alternativas a las dinámicas comerciales actuales. Estas dinámicas, lejos de procurar bienestar social, dignidad y calidad de vida son fuente de graves problemas que exaltan circunstancias de seriedad más que considerable como la explotación laboral; la esclavitud; la explotación infantil; la discriminación de la mujer; los salarios miserables; las condiciones de trabajo insalubres; y la destrucción de la naturaleza, entre otros.

En respuesta, han surgido redes locales, nacionales e incluso, internacionales que tienen como doble objetivo por un lado, mejorar el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos, y por otro, cambiar las injustas reglas del comercio convencional, además realizan paralelamente una importante labor de denuncia y concientización.

6. Derechos Humanos: educación digna, integral y adecuada. La educación, como derecho constitucionalmente garantizado, es uno de los principales saldos negativos del Estado mexicano. En todos sus niveles, la falta de acceso o las condiciones de vida que no lo permiten azotan la formación del grueso de la población con consecuencias desastrosas; su progresivo empobrecimiento, evidenciado en las reformas a los planes de estudio, anuncia una instrucción bancaria que no cubre los intereses ni satisface las necesidades del pueblo, sino las de sólo algunos grupos que, lejos de preocuparse por potenciar el intelecto humano en su diversidad, buscan calificar mano de obra para contratarla después con salarios de hambre; la falta de recursos, los contenidos homogéneos y acríticos, la docencia poco preparada… la lista de consecuencias es tan infinita como nuestras esperanzas depositadas en que la educación dé solución a muchos de los problemas que aquejan al mundo.

Por ello, la mesa Educación como un Derecho Humano centrará su interés en la construcción y desarrollo de un proyecto de educación crítica comunitaria, donde el fin último sea poner la educación al servicio del pueblo, haciéndolo partícipe del proceso educativo y su diseño curricular, integrando la sabiduría de los pueblos originarios y su riqueza cultural. En resumen, por una educación incluyente, científica y humanista, crítica, laica y gratuita: del pueblo para el pueblo.